Sheila Alvarado es el tópico hecho carne: limeña y morena; fotogénica e impúdica; femenina y ardiente. Esta osada artista se ha convertido en el nombre más prometedor y deseado del panorama visual en Perú: no en vano, posa para sí misma en todos sus trabajos, ya sea fotografía erótica o las ilustraciones de pin-ups (“Limeña Girl”) que dibuja para un diario de su país. Primera Línea la ha descubierto para Europa antes que nadie.
Nina y Mi 1
SHEILA SALE CON MUCHA GENTE
-¿Cómo te definirías como artista?
-Soy dibujante. También me fotografío a mí misma, pero para poder dibujar mejor. Es más un medio que un fin, excepto en mi fotografía artística.
-¿Por qué protagonizas todas tus fotografías y dibujos?
-Cuando un chico me conoce, siempre me dice: “Ay, yo pensé que eras mucho más sexual”. Creen que soy una ninfómana. Pero no estoy todos los días tirándome hombres. Aunque la semana pasada sí lo hice.
-¿Cuántos amantes has llegado a tener al mismo tiempo?
-He llegado a tener cinco novios a la vez. Y ellos se conocían y lo sabían, ¿eh?
-Eso casi se puede llamar ninfomanía.
-Casi. Simplemente no me bastaba con uno. Pero perdía demasiado tiempo con ellos. Llegó un momento en que tres querían algo serio conmigo, y yo no. Así que terminé con todos.
-¿Pero fue una mala experiencia?
-También les saqué jugo. Yo aprovecho todo lo que hago. La serie fotográfica “Marcas”, de señales en la piel, la hice gracias a su colaboración: me encantaba morderles y fotografiar sus hematomas.
-O sea, ¿que te gusta morder?
-Sí, me encanta morder. Algunas marcas quedan como besos. Son huellas que permanecen en tu piel, residuos de cosas que te han ocurrido, testigos del tiempo que pasa.
-Como tu cabello larguísimo.
-Tengo minifaldas más cortas que mi cabello. Mis amigos empezaron a tomar la altura de mi melena como un reloj. Indicaba el paso del tiempo de una manera más bonita.
-O sea, que sexualmente te consideras normal.
-No he sido muy precoz. Pero a los trece años sabía que no quería tener límites mentales ni sexuales. Es mentira que una mujer no pueda estar con chicos a no ser que esté enamorada.
-¿Crees en la fidelidad?
-No, pero tampoco en la situación de ser infiel. Yo planteo muy abiertamente que no quiero salir con una sola persona. Para mí no tiene sentido estar con alguien y no poder decirle: “Ese chico o esa chica me gusta”. No estaría con alguien que no aceptara eso.
-¿Y no te cuesta encontrar personas que piensen como tú?
-No. Y además tengo una pregunta perfecta que define si ellos son como yo. La pregunta es: “¿Y tú también sales con mucha gente?”. Si me dicen que sí, entonces nos entendemos. Si no, le digo chao. No creo que yo cambie nunca.
Nina y Mi 2
En el polo
En la sombra